El próximo 9 de marzo, habrá Elecciones Generales en España.

Se anotarán aquí distintas informaciones de las campañas y, en general, de todo el proceso electoral.

Existen algunas diferencias entre el sistema político mexicano y el español. Podría hacer un apartado con todas esas diferencias pero opté por irlas anotando según se presente la situación.

La campaña lleva ya algunos meses pero ahora ya han concluido los trabajos de la presente legislatura y arrecian las apariciones de los políticos en medios. También podemos ver inauguraciones de grandes obras (tren de alta velocidad) y acciones que proyecten o mermen la gestión del gobierno actual.

En España es posible la reelección. Así que José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se postula a un nuevo periodo de gobierno, que aquí es de 4 años. Por su parte, el conservado Partido Popular (PP) presenta a Mariano Rajoy, quien fuera Ministro del Interior (Secretario Gobernación) en el anterior gobierno de José María Aznar.

Después de la larga dictadura de casi 40 años, se han sucedido los gobiernos democráticos de Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González y José María Aznar. Los dos últimos gobernaron 13 y 8 años respectivamente.

Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa, residencia oficial del presidente de gobierno, realizando un extraño recorrido. Después de 13 años de gobierno de Felipe González, con todos sus excesos, el PSOE vivió un largo periodo de incertidumbre. Aznar les ganó dos elecciones consecutivas con el lógico desgaste de las principales figuras de la dirigencia socialista.

Un joven político leonés se organizó con un pequeño grupo de amigos y presentó su candidatura a la secretaría general del PSOE. Contra todo pronóstico y contra todo el aparato del partido, Rodríguez Zapatero se alzó con la victoria y es Secretario General del PSOE desde 2000, lo que le supuso la candidatura a presidente de gobierno en 2004. Como líder del partido Zapatero realizó una oposición tranquila. Tan calma era esa oposición que a Zapatero le apodaban BAMBI y se burlaban de su talante negociador.

El gobierno de José María Aznar fue duro. Particularmente su segundo mandato pues contaba con mayoría absoluta en el congreso y perdió el suelo.

Habrá que explicar que, en rigor, en España no se vota a una persona para ser presidente de gobierno. Es curioso saber que muchos españoles no tienen conocimiento de esto.

Se elige una lista de diputados y de entre ellos surge el presidente. De manera que el partido que más diputados consigue en las elecciones es el que, posiblemente, se haga con el poder.

Pero si no logra la mayoría absoluta, 50% + 1, requerirá el apoyo de otros partidos, que suelen ser los partidos nacionalistas mejor implantados históricamente -Convergència Democràtica de Catalunya (CIU) en Cataluña y Partido Nacionalista Vasco (PNV) en Euskadi-. Se negocian propuestas de acciones de gobierno, posibles puestos en el gabinete, transferencias de competencias, aumentos presupuestarios, etc.

En México esas negociaciones se hacen antes de las elecciones y se obliga a los partidos a presentar a un mismo candidato. Lo que limita grandemente ese juego político, aunque abre otros.

Volvamos a Aznar.

En su primer gobierno, Aznar tuvo que negociar con el PNV y CIU. Sin embargo, para la segunda gestión, obtuvo un triunfo holgado en las urnas lo que le permitió desprenderse de esos compromisos. Esa mayoría que en principio fue su fuerza, creo que acabó perjudicándole.

A partir de ahí se pierde políticamente. Como dice José Alfredo… se sintió superior a cualquiera y España le quedó chica. Así que buscó otros retos. Encontró cobijo en George Bush. Con él y con Toni Blair formó lo que después se conocería como el Triangulo de las Azores. En esas islas portuguesas tuvieron en una reunión en la que organizaron el futuro del mundo. Uno de sus pasos fue hacer la guerra contra Irak utilizando, como se sabe, la excusa de que el régimen de Saddam Husein tenía armas nucleares. España entró de lleno a la guerra.

Otro de los rasgos de la soberbia padecida por Aznar, no en prácticas de gobierno, se pudo constatar cuando se celebró la boda de su hija Ana en el Monasterio del Escorial. Pudimos ver en televisión un montaje como si de una boda de la familia real se tratara. Una lista de invitados ostentosa, como si fuese una boda de estado.

Y, en general las políticas de gobierno se volvieron más conservadoras.

Resumiendo, España llega a marzo de 2004 con un arrogante presidente de gobierno, en plena guerra y con movilizaciones en la calle que gritaban ¡No a la guerra!

Habrá que reconocer que Aznar sostuvo su palabra en una cosa. Cuando era candidato y veía lejana la posibilidad de ganar las elecciones, prometió en que caso de ser presidente de gobierno sólo estaría 8 años en la Moncloa. Por eso en las elecciones de 2004 el candidato fue Mariano Rajoy.

No queda claro que Aznar no siga mangoneando dentro del PP. A veces Rajoy hace intentos por demostrar que es él quien manda. Pero tiene dos fieros pupilos de Aznar que le marcan el camino constantemente: Aceves y Zaplana. De ellos hablaremos más adelante.

Mañana más…

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Una opinión en “Hacia las elecciones del 2008 I”
  1. Ana dijo:

    El planteamiento de la política española es ése. Está muy bien descrito por el articulista. Si bien, conviene hacer hincapié, en aras de que quede bien claro al/la lector/a mexicano/a, en la situación que se dio en las últimas elecciones generales, el 14 de marzo de 2004.

    El pueblo español se llevó meses ocupando literalmente las calles, portando pancartas, gritando hasta perder la voz en contra de la participación española en la guerra contra Irak, una guerra que se basaba en la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en Irak, unas armas que por entonces nunca se habían visto y que, a día de hoy, nunca se vieron… simplemente fueron una invención de Bush y sus aliados ( http://www.youtube.com/watch?v=0DanlqV6yb4&feature=related ). Muchos/as llevábamos, como parte de nuestra indumentaria diaria, adherida a nuestras ropas, una placa que decía “NO A LA GUERRA” (aún la conservo… no quiero olvidar). A nuestro presidente de entonces, José María Aznar, le dieron delirios de grandeza y una soberbia que lo volvió ciego y sordo ante lo que estaba pasando en su país. Llevó a España a la guerra por sus santos cojones, a pesar de la radical, mayoritaria, enardecida oposición del pueblo español. Fue la época en que Aznar iba a visitar a su rancho a su amiguísimo Bush, y hacía declaraciones a los medios hablando con acento tejano (aquello era ridículo, bochornoso. Aquí teneis la página, por si lo quereis comprobar: http://www.youtube.com/watch?v=qqGGbySxqCA ).

    Pasaron los meses y se convocaron elecciones generales en España. Tres días antes de las votaciones, el 11 de marzo de 2004, España sufrió el peor atentado de su historia. Fue en Madrid y casi 200 personas murieron brutalmente, mientras viajaban en trenes de cercanías. Al Gobierno de Aznar le interesaba hacer creer al electorado español que había sido la banda terrorista ETA, posibilidad que desde un principio había sido descartada por la investigación policial. No les interesaba que los españoles supieran que había sido un atentado islamista (esto relacionaría el atentado con la guerra de Irak) e intentaron engañar de nuevo al pueblo español, dando rodeos al asunto, y manipulando los medios de comunicación, hasta que pasaran las elecciones. No les resultó posible. De nuevo la gente salió a la calle gritando “¿QUIÉN HA SIDO?” La verdad cayó por su propio peso y se conoció antes de las elecciones del 14 de marzo de 2004, cuando, como es sabido, ganó el partido de la oposición, el PSOE, con José Luis Rodríguez Zapatero a la cabeza.

    Aznar, quien de todas formas iba a salir del poder porque había prometido estar sólo 8 años, se fue como el lobo del cuento, con el rabo entre las piernas y por la puerta de atrás, con la ignominia pegada a las carnes, y el candidato de su partido, Mariano Rajoy, fue castigado en las urnas.

    Esto, muy sucintamente, fue lo que ocurrió. A muchos/as aún nos dura la indignación.

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