Parto y recepción del metro.

Por Arturo Gamietea Domínguez

 

Napoleón Bonaparte recibió al modelo de medida recién construido con el siguiente aforismo:

“Las conquistas van y vienen, pero el metro perdurará en el tiempo”.

 
Sin embargo, Francia fue la primera nación que lo rechazó. ¿Por qué si el sistema decimal y su representante el metro que son tan cómodos no fueron aceptados?

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Las razones fueron varias, principalmente la fuerza de la costumbre, muchos siglos de medir y pesar habían hecho huella. También había cierto sentimentalismo y el modelo nuevo no les decía nada que valiera la pena, era totalmente impersonal; en cambio la medida “pie”, por ejemplo, se originó con la longitud de esa parte de la anatomía de su legendario rey Carlomagno.

 
Tampoco faltó quien dijo que decaería el interés por el comercio, ya que se acabarían esas ganancias extras al aprovecharse deshonestamente de tantas maneras de medir y pesar.

 
Ante la negación absoluta del pueblo francés para aceptar este sistema nuevo, el mismo Napoleón se vio presionado para regresar a las medidas antiguas de la monarquía.

 
Pero en su frustración y desesperación ya no formuló una frase célebre, sino una burla a las aspiraciones de “globalización” de los hombres a quienes alguna vez había admirado:

 “No les pareció suficiente hacer felices a 14 millones de personas, quisieron abarcar al universo entero.”

 
Apenas, a mediados del siglo XIX Francia aceptó al sistema métrico, pero aún conservaron algunas medidas antiguas durante el siglo XX.

 
El sistema métrico sirve en la actualidad como un lenguaje común a la comunicación de la tecnología de todo tipo, conformando a la ciencia, a la producción de maquinaria y al comercio internacional.

 
Paradójicamente la nación que es líder de la economía mundial, permanece como la excepción. El presidente Jefferson, de Estados Unidos, no pudo convencer al congreso para que su nación fuese la segunda en adoptar al sistema métrico decimal.

 
El mandatario Adams, también de Estados Unidos, llamó al sistema métrico decimal la invención más grande desde la imprenta y predijo que ahorraría más trabajo a los seres humanos que lo que se logra con las máquinas de vapor. A pesar de esa admiración, recomendó que ¡no se adoptara!

 
Pero las cosas en ese país poco a poco están cambiando debido a la presión de la economía mundial actual.

 
La lentitud con la que se lleva ese cambio y la convivencia de ambos sistemas ha tenido costos grandes y desafortunados; como por ejemplo, aunque dos equipos diferentes de ingenieros hicieron sus cálculos correctamente, uno de ellos lo hizo en pulgadas y el otro en centímetros, al entremezclar los resultados sin avisarse mutuamente del sistema de medidas empleado, llegó la catástrofe: pérdida de un satélite para analizar el clima de Marte en 1999, ¡125 millones de dólares desaparecieron en un instante!

 
Los científicos de la ilustración y revolucionarios crearon al sistema métrico decimal hace dos siglos para evitar precisamente este tipo de fiascos.

 
Actualmente, la meta de esos sabios de que todo el orbe lo utilice, parece haber sido lograda. Más de 95% de la población del mundo oficialmente utiliza al sistema métrico y su éxito es ampliamente elogiado como uno de los primeros triunfos de la globalización.

 
Actualmente resurge el optimismo de Napoleón, ya que en los dos últimos siglos, conquistas han ido y venido, pero el metro ya se ha establecido como la medida de todas las cosas.

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