Feria de matemáticas
Por Arturo Gamietea Domínguez
CNyN-UNAM
Por lo menos cinco cadencias diferentes acompañan a una canción con una letra llena de ritmo “3X4 12, 3X5 15, 3X6 … y hacen bailar de una manera muy desparpajada como: “raperos”, “rocanroleros”, “norteños”,”mariachis” y “tropicales”, a un conjunto de más de 30 integrantes, llenos de energía y gozo que contagian al público.
Los adornos del lugar son solamente motivos matemáticos llenos de colores, y el logotipo de la feria tiene algo parecido a: M473M471C45, que nos hace pensar en la maravilla de cerebro que tenemos y que nos ayuda a reconstruir lo que sabemos o queremos ver.
¿De dónde sale tanto ingenio y tanta creatividad? ¿Cómo puede ser una fiesta matemática tan divertida si generalmente la palabra matemáticas causa aversión y se asocia con aburrimiento?
¡Sorpresa! De los propios niños, si, ellos son los autores de las letras de la canción adaptada, seguramente también de los pasos del bailable y de cada uno de los adornos expuestos; el autor de tan ingenioso logotipo es un niño delgado, pequeño en estatura y edad con sentimientos encontrados de orgullo, satisfacción y timidez ante la ovación que recibe.
Claro que los maestros de estos niños tienen su parte, fundamentalmente por permitir que sus alumnos desarrollen sus habilidades e inventiva, por dejarlos hacer matemáticas y aprovechar los ficheros que les proporciona la secretaría de educación; por no temer que se “pierda” el tiempo si se les da la oportunidad de explorar y experimentar con materiales en que se muestran los conceptos matemáticos.
Pero al observar con detenimiento el trabajo que estaban haciendo los niños, apenas se alcanza a percibir el de sus profesores, quienes estaban muy atentos a lo que los niños lograban, a los obstáculos que encontraban, estimulándolos para que no dejaran de intentar, invitándolos a reflexionar sobre sus actividades y conclusiones, además de atender a sus demandas; realmente un trabajo sutil, nada espectacular, callado, pero extremadamente extenuante.
Otro de los pilares de esta maravillosa experiencia es la inspectora de la zona, la profesora Victoria Rodríguez Green, quien ha estado promoviendo en su área de trabajo el gusto por esta importante materia, principalmente porque está convencida del desarrollo de las habilidades que les deja a quienes la practican en forma adecuada.
En las mesas de trabajo distribuidas en el jardín de la delegación, bajo un sol radiante, a la sombra de árboles frondosos todos los pequeños participan, proponen soluciones, que si no son las esperadas por el profesor, no están mal; simplemente les ayuda a que reflexionen para que lleguen a construir los conceptos y que alcancen el aprendizaje significativo, mas que a dictárselos y que los repitan sin algún referente.
Tenemos aquí un buen ejemplo a seguir, no es teoría traída de otros países en donde ha dado resultados maravillosos, somos nosotros mismos, con nuestros pocos recursos, pero con muchas ganas de habilitar, desarrollar y despertar en los niños el gusto y la alegría por el trabajo. En hora buena.


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25 Mayo, 2009 a las 3:09 pm
Muy buena la página,quisiera ideas para hacer una feria de Matemática en mi escuela secundaria.Gracias !!
11 Julio, 2009 a las 12:14 am
hoolas solo quiero un proyecto = q Gabriela